¿Cómo escapar del 9 to 5 si cobras 1.000€?
Si la gente supiera lo cerca que está de ganar más dinero sin cambiar de trabajo, habría menos quejas y más gente construyendo cosas.
No te falta “una idea millonaria”. Te falta cambiar de sitio en el estadio. De la grada al campo. De espectador a jugador.
Ojo. No es fácil.
Pero en algún momento hay que dar el primer paso 👇
Desde pequeño te han sentado siempre en el mismo sitio: la grada.
❋ Estudia, consigue un curro estable, cobra a fin de mes
❋ Con el dinero, consume: ropa, viajes, caprichos, gadgets
❋ El “riesgo” es malo, el confort es bueno
Ni una asignatura para aprender a vender, crear o entender negocios.
Normal que veas el mundo como un espectáculo y no como un partido en el que puedes jugar.
Desde la grada, tu cerebro solo piensa en:
❋ Me gusta o no me gusta
❋ Puedo pagarlo o no
❋ Me lo merezco o no
Fin. El dinero sale y desaparece. No te preguntas quién está en el campo ni por qué se lleva el marcador a su favor.
Cuando bajas al campo, las preguntas cambian:
❋ Quién gana dinero en esta jugada
❋ Por qué le pagan a esa persona y no a otra
❋ Qué problema está resolviendo este producto
❋ Qué rol podría ocupar yo en este mismo partido
Mismo mundo, mismo estadio, pero ya no miras desde el asiento barato. Estás dentro del juego.
Ejemplo tonto, pero real:
Grada: “Qué caro el gimnasio, 60 € al mes, menudo robo”.
Campo:
❋ Cuántos socios tienen
❋ Qué alquiler pagarán
❋ Por qué hay siempre cola a las 19 h
❋ Qué servicio premium podrían ofrecer y no ofrecen
❋ Cómo podría yo capturar una parte de ese flujo de gente
Misma escena, otro rol.
Ojo, esto no va solo de “montar empresas”.
Va de dejar de ser la persona que paga siempre sin entender las reglas y empezar a colocarte, aunque sea un poco, del lado que cobra.
Puedes hacerlo como:
❋ Freelance
❋ Side project
❋ Info producto
❋ Newsletter patrocinada
❋ Herramienta nicho, plantilla, script, lo que sea
¿Cómo pasas de la grada al campo si nunca has jugado?
No es un don, es entrenamiento. Como ir al gym.
Poco a poco ir mejorando.
Intentar. Fallar. Aprender.
Intentar. Fallar. Aprender.
Intentar. Fallar. Aprender.
Intentar. Fallar. Aprender.
Intentar. Conseguirlo.
Cuando empieces a ver el mundo así, te vas a cabrear un poco.
Te darás cuenta de que has pasado años en la grada, aplaudiendo y pagando entradas, mientras otros jugaban y se llevaban el premio.
Eso se llama disonancia cognitiva. Y duele.