Demasiada gente no lo intenta por miedo a fracasar
Demasiada gente no lo intenta por miedo a fracasar.
Es más cómodo vivir diciéndote:
“Si lo hubiera intentado de verdad, lo habría logrado”.
Esa mentira calma. Te deja el ego intacto.
Pero no te mueve. Solo lo engorda.
La duda no se piensa, se disipa actuando.
Inténtalo. Fracasa. Ajusta. Vuelve a intentarlo.
Así se mejora.
Así te acercas a lo que de verdad quieres.
¿De qué sirven el ego y el estatus si te mantienen atrapado en una vida que no eliges?
Mejor fracasar persiguiendo la vida que deseas,
que triunfar en una vida que no es para ti.