Después de dejar el trabajo estaba saturado
Después de dejar el trabajo estaba saturado.
No tenía ideas, no me sentía creativo y nada me entusiasmaba especialmente.
Supongo que era cansancio, ruido mental y estrés. Pensaba que relajarme me devolvería todo eso.
Y por eso me fui una semana de vacaciones a la playa. Al volver estaba mejor, pero seguía un poco perezoso. Sin chispa.
Ahí empecé a preocuparme. Después de una semana de desconexión total, todavía no terminaba de estar bien. Seguía teniendo papeleo pendiente, tenía que ordenar mi vida y recuperar hábitos y rutinas.
Pasó otra semana. Al final de esos días ya había vuelto al gimnasio, iba resolviendo algunos problemas y me sentía genuinamente contento. Cada vez más. Y creo que el sol también ayudó.
Así que seguí por ahí, y pasó una tercera semana. Todavía no estaba del todo bien. Y no me malinterpretes: estaba MUY feliz. Pero me faltaba esa chispa, esas ganas de hacer cosas, ese estado de creatividad en el que empiezan a surgir ideas y a hilarse conceptos.
Y seguía sin estar ahí.
Hasta hace unos días.
Tres semanas después de dejar el trabajo, estoy notando cómo vuelven las ganas de trabajar. Me vuelvo a ilusionar con las ideas y empiezo a ver claras las oportunidades.
Joder, ahora mismo me siento genial.
Estoy en ese punto en el que me cuesta dormir por la noche porque quiero seguir trabajando; en el que despertarme cada vez es más fácil y más emocionante. Muy buenas sensaciones.
Lo escribo solo porque me ha sorprendido. Pensé que esto llegaría antes, y empezaba a preocuparme.
Creo que no ha sido solo cuestión de tiempo, sino también de volver al gimnasio y recuperar hábitos.
Pero ya estamos back. Y vengo con proyectos nuevos.
¡Ahora empieza lo bueno! 💪