El éxito no es para el más listo
El éxito no es para el más listo.
Sino para el que aguanta más rondas cuando todos ya se han ido a casa.
En inversión, negocios o cualquier reto grande: La idea rara vez es el problema; rendirse demasiado pronto, sí.
Aguantar duele. Cuesta dinero, tiempo y energía.
Pero el momento en que el valor se hace evidente… Ya es demasiado tarde para volver a la mesa.