Elegir qué problema resolver
Elegir qué problema resolver es de lo más importante, no las horas trabajadas.
Ahí reside la mayor dificultad: encontrar el punto donde aportas más valor y priorizarlo agresivamente.
La universidad, el colegio y el sistema educativo en general amputan este primer paso del proceso resolutivo, y por tanto fracasan en enseñarnos como es debido.