La vida tiene muchísima inercia
La vida tiene muchísima inercia.
Cuando ya tienes una rutina, mover ficha se vuelve durísimo:
¿Dejar el trabajo? ¿Mudarte? ¿Cortar amistades?
No son cosas imposibles… pero en la práctica parecen gigantes que no se dejan tumbar.
El problema es que muchas veces la vida que quieres en 10 años pasa justo por enfrentarte a esos titanes. Y ahí es donde la mayoría se queda atascada.
Ojalá tú sí te atrevas a tomar esas decisiones.