Me cuesta muchísimo hablar mal de alguien
Me cuesta muchísimo hablar mal de alguien.
Incluso si pienso que es un capullo integral o que tiene menos luces que un triciclo, siempre recuerdo que mi opinión es sesgada y parcial, y me dolería demasiado estar echando mierda sobre alguien que igual no se lo merece.
Además, casi siempre hablar mal de alguien dice mucho más de ti que de esa persona.